jueves, 22 de mayo de 2014

La Escuela Divertida

Ni tradicional ni invertida, DIVERTIDA o CONVERTIDA. Si el orden de los factores no altera el producto, si da igual estudiar en casa el contenido conceptual que el procedimental, e igualmente estudiar en el aula el contenido conceptual que el procedimental, ¿qué impide estudiar en el hogar ambos contenidos y así nos quitamos un gran dolor de cabeza? El de la escuela.

No entiendo el boom de la “Clase invertida”. El “blended learning” (una parte de aprendizaje en la escuela y otra parte fuera de la escuela, mayor el de afuera que el de adentro) siempre ha existido. El “b-learning” de la “Escuela inversa”, en específico, se viene utilizando en todos los niveles desde hace muchas décadas. Los niños no sólo han hecho tareas en casa, también han tendio que leerse muchas páginas de información previo a las tareas.   A nivel universitario hemos tenido programas como “Avance” de la UI, desde la década del 80-90, y el programa “Ahora” del SUAGM, más reciente. El advenimiento de las TIC nos permiten salir del  “blended learning” de la clase tradicional y de la "clase invertida" para zambullirnos en el “strong learning” de la “Clase divertida o convertida”.

2x4 = 4x2

Si el orden de los factores no altera el producto, si da igual estudiar en casa el contenido conceptual que el procedimental, e igualmente estudiar en el aula el contenido conceptual que el procedimental, ¿qué impide estudiar en el hogar ambos contenidos del Currículum bimodal y salimos de una vez por todas de este binomio escuela-hogar, chivo expiatorio para sus representantes, padres y maestros?
  • Metodología didáctica de la clase tradicional: los estudiantes estudian, ven y escuchan las explicaciones de la clase en el aula (Contenido conceptual) y elaboran las tareas en casa con la ayuda de pares, padres y abuelos (Contenido procedimental). Cuando un estudiante falta a clase recupera la información con los apuntes de sus compañeros.
  • Metodología didáctica de la clase invertida: los estudiantes valoran, estudian y ven las explicaciones de la clase en sus hogares (Contenido conceptual)  y elaboren las tareas en la escuela, profundizando en los contenidos y ejercitando los mismos con la tutoría del profesor (Contenido procedimental). Cuando un estudiante falta a clase, la recupera en el hogar, por lo cual, la metodología requiere de estudiantes comprometidos y responsables con su aprendizaje.
La única ventaja que aflora en la escuela invertida sobre la tradicional es la razón que movió a sus creadores: mayor motivación e interés del estudiante durante la clase cuando hacen tareas en el aula que cuando escuchaban el blablablá del profesor.  El envolvimiento es mayor cuando "se hace" que cuando "se escucha". Ahora toca a los padres hacer mil maromas para que sus hijos, y también ellos, aguanten lo más aburrido de la enseñanza, la lección magistral del maestro. 

        La “Escuela divertida o convertida” desaloja del aula el currículum bimodal (contenidos conceptual y procedimental), tal como se ha hecho por décadas de forma alterna, y se queda únicamente con el contenido óntico. De esta forma, el contenido de la "clase divertida", sin competencia de otros contenidos, se convertiría en la "escuela divertida", la scholé.  Aquellos centros educativos que se limitan a la instrucción o al currículum bimodal,  muy bien pueden cerrar las aulas sin menoscabo alguno. La clase divertida se fundamenta en las ganas, en la curiosidad, en el aprendizaje placentero, en la autonomía y en la capacidad del ser humano para resolver por sí solo  cualquier dificultad de aprendzaje que se le presente de frente, respetando siempre el nivel de desarrollo. La clase divertida es una "Clase conversa" porque requiere una conversión mental-actitudinal (una meatanoia) del administrador y del docente. Pasar de una educación para el trabajo a una educación para el ocio, de un aprender tedioso a un aprender disfutando. Dicha conversión no será fácil para quienes no creen en la autonomía, en la curiosidad (el motor más importanes para aprender), en la diversión, en capacidad inventiva y creadora del ser humano (niño-adulto), en la capacidad para aprender en cualquier otro lugar que no sea el aula. La trayectoria del "Learning is work" avala nuestra "escuela divertida". 
          Nos va a costar salir de la actitud paternalista del docente que impide el despegue creativo, explosivo y exploratorio del niño. De ese niño que deja en casa a papi y mami sobreprotectores para toparse en la escuela con una colección de papis y mamis, también sobreprotectores  y desconfiados de su capacidad autónoma y creadora. En la escuela divertida nos ahorramos el espacio escolar para los contenidos conceptual y procedimental; y con el espacio, tam bién se va el tiempo


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